21 de agosto de 2015

Curso de Molas


Este semestre estoy cumpliendo con uno de los grandes antojos de toda mi vida: aprender a hacer molas. Desde que estaba en la universidad íbamos con mis compañeros a visitar los museos, a ver los mercados de pulgas y los artesanos y siempre estuve antojada de una mola, ¡pero son carísimas! y con toda la razón. Tienen mucho trabajo, en esta que es la primera que hago y que es de las sencillas, tuve mil pinchazos en los dedos, y con cada uno de ellos, la felicidad fue absoluta.

Acabo de terminar las últimas puntadas y no se que me gusta más, ¡si el derecho o el revés! Será un tapete para mi mesa de centro, que es un baúl heredado de mi papá y que ha estado en manos de mi familia por cuatro generaciones. Ya mostraré el resultado final, por lo pronto, ¡estoy dichosa!

Besos, feliz bordado. Karyne