Hay ocasiones en la vida en las que por cosas del destino se conoce gente maravillosa, es el caso de cómo conocí a Gladys, una gran señora, abuelita de una nena compañera de ruta de mis hijas. Todas las tardes de lunes a jueves nos sentamos juntas a esperar a las niñas y charlamos de lo lindo... nos reímos mucho, compartimos chismes, secretos, felicidades, rabias y tristezas, y se ha convertido en una persona muy importante para mi. Este mes cumple años y decidí bordarle algo de regalo, una toalla de cortesía con unas sencillas violetas para que adornen su baño.
Hace rato que no bordaba para nadie, y ¡que bonito es! Estoy feliz, espero que le guste mi regalo.
Besos, feliz bordado. Karyne

Hola amiga!
ResponderBorrarTe ha quedado genial!
Un fuerte abrazo desde Venezuela!