7 de abril de 2013

Brownies decorados

Cocinar siempre ha sido un placer para mi, es una de esas actividades que me llenan el alma. Estar toda una mañana en la cocina, cuidando de los detalles de una receta para complacer a mi familia, a mis amigos y a mi misma, es una delicia! No siempre me quedan bien, muchas veces cometo simples errores que hacen que en vez de un suculento plato me resulte algo apenas comible, que en mi casa devoran con entusiasmo, yo creo que con el ánimo de verme feliz.


Así que decidí hacer un curso de pastelería, para aprender como debe ser, una de las áreas de la cocina que más me gustan. Este es un brownie que hice para hacer mi tarea de esta semana: decorar con dos clases diferentes de crema cada mitad. El brownie es de las pocas tortas que me quedan siempre como yo quiero, esponjosas, así que después de una fallida torta de vainilla, volví a lo conocido.


Primero con una crema de mantequilla a la que dí sabor con café, ¡ando en una etapa cafetera que ni me conozco!. Es una receta muy simple, iguales cantidades de mantequilla sin sal y azúcar pulverizada, para dar sabor se puede con los típicos saborizantes industriales, aunque yo colé una cucharadita de café instantáneo. Mezclar todo muy bien y después decorar, ¿si ven el lujo de ayudantes que tuve?


Para la otra mitad había que utilizar un sucedáneo comercial de la crema de leche, y bueno, nada mejor que la crema chantilly. Simple también, el sobre, leche y mucho ánimo al batir. Más de un antojado por allí disfrutó de las aspas de la batidora. Por último, decoré con fresas frescas. Como quedó mucha crema hice fresas con crema para todos y tuvimos doble postre! Y bueno, estos son mis primeros pinitos en mi curso de pastelería, vamos a ver qué cosas nuevas aprendo la próxima semana.  

Besos, feliz día. Karyne